Mes: mayo 2017

Domingo de Pentecostés. “A”

” Hechos 2, 1-11; Sal 103;  1 Cor. 12, 3-7. 12-13; Jn. 20, 19-23     «Así pues, si desde ahora por haber recibido las arras del Espíritu, podemos gritar “Abba ¡Padre!”, ¿cómo será después de la resurrección de los muertos cuando lo veamos cara a cara, cuando de todos los miembros brotará un canto de alegría, un himno de gloria a aquél que nos habrá hecho resurgir y nos habrá dado la vida eterna? Nos hará semejantes a él y llevará  cumplimiento la voluntad del Padre, porque habrá hecho al hombre a imagen y semejanza de Dios». (San Ireneo. Ad. hae. L.V.8,1). En efecto, con el don del Espíritu Dios por su Hijo crea los cielos nuevos y la tierra nueva, crea al hombre nuevo. Este es el día en que actuó el Señor.   1.- El Pentecostés es la plenitud de los dones de Dios al hombre. En Navidad, Dios nos dio a su Hijo unigénito, Cristo Jesús, el Mediador, El Puente que conecta la humanidad y la divinidad. Durante la Semana Santa, Jesús, por su pasión, se da Él mismo enteramente  a nosotros, hasta la muerte, y una muerte de cruz. En Pascua, Cristo resucita, y tanto su Resurrección como su Ascensión, son la prenda de nuestra glorificación.   Él va delante de nosotros a la casa del Padre a prepararnos un lugar porque en Él...

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Coloquio. Espíritu Santo. San Agustín.

    Este hermoso texto de nuestro padre Agustín, puede servirnos como meditación y oración durante la semana, que nos prepare para la fiesta de Pentecostés.   COLOQUIO “Oh! amor del Dios eterno, sagrada comunicación entre el Padre omnipotente y su Hijo bendito, Paráclito todopoderoso,  misericordioso consolador de los afligidos, penetra hasta lo más profundo de mi corazón con tu poderosa virtud, ilumina con tu poderosa luz cualquier rincón oscuro de esta habitación tan descuidada de mi alma. Visítala, haciendo que de frutos, con la abundancia de tu rocío, todo aquello que el prolongado estado de sequía ha secado y marchitado. Traspasa con el dardo de Tu Amor, las profundidades de mi alma; penetra hasta el núcleo de mi enervado corazón e inflámalo con tu saludable fuego; fortalece tú creatura iluminando  con la luz de Tu santo fervor, las insondables profundidades de mi alma y mi corazón.   Creo que cada vez que vienes a mi alma, Tú preparas en ella una morada para el Padre y el Hijo. Bendito aquel que es digno de tenerte a Ti como huésped! Por medio  de ti el Padre y el Hijo establecen su morada en él. Ven entonces, el  más benigno Consolador de las almas que sufren,  Protector en todas las circunstancias y Auxilio  en las tribulaciones. Ven, Purificador de las faltas, Sanador de las heridas. Ven, fortaleza de la debilidad,...

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Nadie ha subido al cielo, sino aquél que ha bajado del cielo. (SanAgustín)

De los Sermones de san Agustín, obispo (Sermón Mai 98, Sobre la ascensión del Señor, 1-2: PLS 2, 494-495 ) NADIE HA SUBIDO AL CIELO SINO AQUEL QUE HA BAJADO DEL CIELO Hoy nuestro Señor Jesucristo ha subido al cielo; suba también con él nuestro corazón. Oigamos lo que nos dice el Apóstol: Si habéis sido resucitados con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios. Poned vuestro corazón en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues, del mismo modo que él subió sin alejarse por ello de nosotros, así también nosotros estamos ya con él allí, aunque todavía no se haya realizado en nuestro cuerpo lo que se nos promete. Él ha sido elevado ya a lo más alto de los cielos; sin embargo, continúa sufriendo en la tierra a través de las fatigas que experimentan sus miembros. Así lo atestiguó con aquella voz bajada del cielo: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y también: Tuve hambre y me disteis de comer. ¿Por qué no trabajamos nosotros también aquí en la tierra, de manera que, por la fe, la esperanza y la caridad que nos unen a él, descansemos ya con él en los cielos? Él está allí, pero continúa estando con nosotros; asimismo nosotros, estando aquí, estamos también con él. Él está con nosotros por su...

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El vaciamiento de la politica.

  Individualismo. La política se nos ha hecho difícil de valorar, tanto desde la perspectiva religiosa como de la perspectiva sociológica. Muchos de los males de nuestro tiempo, desde la pobreza galopante que atenaza a la mayor parte de la humanidad, hasta el calentamiento global, amenazante realidad de nuestro mundo, hunden sus raíces en decisiones políticas. J.M. Mardones* define esta situación como el triunfo del’ individualismo’, el otro nombre del ‘egoísmo’. O, el vaciamiento de la política. O sea, la pérdida de contenido y significado.   La política se preocupa (o debería) por organizar nuestra vida en común: una vida buena presidida por la libertad, la justicia y la igualdad, tal es su razón de ser.  Pero se tiene la sensación que la política se orienta más hacia un interés de índole personal o de grupo, de lucimientos personales, y que los gravísimos desequilibrios mundiales reflejan el deterioro del quehacer político, desmienten la esencia de la política como la entidad preocupada por organizar la vida en común de los seres humanos: una vida presidida por la libertad, la justicia y la igualdad. Dicho en forma más sencilla, las gravísimas injusticias de nuestro mundo, pobreza, inseguridad, corrupción, descubren el fracaso de la política.  La Secretaría de Desarrollo Social, ha gastado en el combate a la pobreza 1billón, 546mil millones en un lapso de 25 años. y, ¡estamos peor! Mark Zukerberg,...

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La Ascensión del Señor

  Hech. 1.1-11; Sal. 46; Ef.4.1-13; Mc. 16,15-20   Las puertas del cielo se abren ante Cristo que como hombre sube al cielo. (S. Irineo. Sal. 23).   Hech. 1.1-11. El inicio de tiempos nuevos – mientras otros relatos presentan la Ascensión como la otra cara de la resurrección de Cristo o como un signo de la superioridad cósmica del Resucitado, Lucas la presenta como el fin de una etapa del proyecto de Dios, como signo de la perenne presencia de Jesús en medio de los creyentes, con la cual se abre un tiempo nuevo, el tiempo del Espíritu y de la iglesia misionera. Desde aquél día, el Resucitado puso en nuestras manos su evangelio.   Sal. 46.- Himno a Yahvé rey.- Invitación dirigida a la asamblea: “Pueblos todos, batid palmas. Aclamad a Dios con gritos de júbilo: porque el Señor es sublime y terrible emperador de toda la tierra”.  De esta manera se introduce el poder real de Dios y la elección concreta de un pueblo como realidades correlativas.   “Dios asciende ante exclamaciones”. Esta ascensión del Señor la interpretan algunos como un ritual en el que Yahvé es introducido en el templo. La asamblea debe expresar su alegría y su gozo “porque Dios es el Rey del mundo”. Al término de la procesión, el Señor vuelve a ocupar el trono en el templo. Desde ahí establece su...

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