Chon y Chona viven arrejuntados. Comparten su espacio vital desde hace tres años. Se entregan sus cuerpos en la vida cotidiana. Es mucho lo que están dando cada uno de su parte. Su intimidad está en juego, su porvenir, su vida emocional y el nacimiento de una posible creatura. Pero ninguno tiene la garantía de que está siendo aceptado, amado y respetado por el otro para toda la vida. Por su unión libre, quizá, hay más agresividad entre ellos y es más probable que su relación termine en fracaso. Las uniones libres en México van en aumento. No sólo en México sino en todo el mundo occidental cada vez son menos las parejas que se casan. El matrimonio, en cambio, al ser un proyecto claro de una comunidad de ayuda mutua, de amor y de cooperación, hace tener más expectativas y esperanzas más fuertes, sobre todo si es celebrado dentro de una religión.