¡ASÍ LAS COSAS!

Ni unos ni otros podemos, todavía, asimilar lo sucedido hace ocho días. Los grandes exegetas de la política no dan pie con bola; hasta se considera la hipótesis de extraterrestres que rellenaron urnas. Y es que, realmente, lo sucedido hace ocho días es completamente atípico. Aunque si se ve, a partir de lo que en religión se llama un examen de conciencia, serio, valiente, las cosas no parecen tan difíciles de entender. Lo más grave es negarnos a ver la realidad; no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Profundamente insatisfactorias las declaraciones de Beltrones. Y no es a toro ‘pasao’. No obstante la pérdida de perfil, – después de todo se trata de hacerse con el poder -, las alianzas PAN-PRD fueron más decisivas. Derechas e izquierdas se desperfilan, lo cual poco importa – hay quienes dicen que no existen -, por ello Zambrano se vio precisado a corregir al Pte. Nal. del Pan, diciéndole que le baje “unas tres rayitas a la soberbia. Sin el PRD, el PAN, no hubiera logrado lo que logró” concluyó, enfático.

Pero llama la atención un artículo aparecido en El País, – el mundo occidental ha seguido con atención las elecciones en México -, titulado “La larga agonía del PRD”. Dice el autor: “La resaca de las elecciones de 12 gobernadores en México trajo interpretaciones y lecturas. Para el PRI y el PAN, con algunos matices, los balances fueron muy claros. El tricolor sufrió un descalabro significativo hacia las presidenciales de 2018. Para el partido de derechas, en cambio, fue triunfal porque gobernará por primera vez 11 Estados al mismo tiempo, un hito para el organismo fundado en 1939. Más compleja es la interpretación del PRD, de izquierdas. Un día después de la jornada, Agustín Basave y Beatriz Mojica, sus dirigentes, dijeron que el partido se «ha estabilizado»”. Y, ¿quién cree que Basave es de “izquierda”? Dicha estabilización se logra desperfilando y acercando los extremos, trabajo finamente realizado por el susodicho Basave. El poder, pues.

Los reconocidos intérpretes de estos hechos han vaciado su hondo saber en sesudos artículos. Gozan de fuentes privilegiadas. Me ha gustado mucho lo escrito por Riva Palacio el jueves pasado: “Explosión en los Pinos”, donde este gran analista y periodista nos describe el día 5-J en la sala privada del Presidente. “Día de perros” dice el periodista, para el presidente, cuya reacción fue cambiando con el paso de las horas. Desde el “no te preocupes, todo va a salir bien” de las primeras horas, hasta que al filo de las 12 del día las noticias que llegaban, no a través de su círculo, sino de las redes, alteraban el estado de ánimo del presidente. Las cosas comenzaban a cambiar. Llamada de emergencia al triunvirato ampliado. Beltrones con su sistema piramidal; SEGOB en su búnker hasta que al filo de las 8 de la noche, con la mayoría de las casillas cerradas, el ánimo había cambiado, de acuerdo con la reconstrucción de las reuniones. Se transitó, desde la confusión a la sorpresa, hasta llegar a la indignación. Todo el sistema de encuestas había fallado en todos los frentes.

Un poco como el filósofo de Güemes, Beltrán del Río concluye su artículo diciendo: “no  hay un solo México, sino varios. Cada uno mata pulgas a su manera, y cada uno tiene su propia visión de los problemas y la solución”. Contra lo que pueda esperarse, no hay tanto qué decir. Para este ignaro escribidor, las cosas resultan claras. Muchas veces escuché la frase: se está jugando a perder.

Pero entre todos, ha sido un artículo que Zepeda Patterson, lo mejor que se ha escrito al respecto. (El País. 08.06.16). “Suele decirse que el pecado no reside en robar sino en el hecho de que te sorprendan haciéndolo. En política no es así, al menos no en la mexicana: el verdadero pecado, el único, es perder el poder. Humberto Moreira, exgobernador del Estado de Coahuila, fue sorprendido con riquezas inexplicables, endeudamiento criminal de las finanzas públicas y su tesorería falsificó documentos para engañar al fisco. Pero hoy se pasea impune gracias a que nunca perdió el poder: es amigo personal del presidente del país y un hermano lo sustituyó como gobernador de su estado”. Hablamos de cosas absolutamente públicas y con el respeto debido a las personas. Pero también de España fue rescatado por el sistema mexicano.

Hace bien Zepeda en interpretar lo sucedido el 5-J como un relámpago que alumbra el futuro inmediato. Ya Basave anunció la alianza PAN-PRD para ir por el Edo. Mex. Y de aquí, a un paso de los Pinos. Todas las hipótesis habidas y por haber han sido expuestas y sopesadas y en todas algo hay de razón.

Yo destacaré solamente una y muy simple. En alguno de mis artículos, hace mucho tiempo, saqué del archivo muerto del Diccionario de la Lengua, la nuestra, la palabra «hartazgo», para indicar la saturación de “mal humor”, hasta el vómito, de nuestro pueblo. ¿Por qué no ha ido a votar?, preguntaba a la señora de una tiendita de mi barrio. Y ¿para qué?, me dijo. Mire, he tenido que poner estas rejas ante el mostrador por seguridad y ¡tengo que pagar por ellas! Vea esta báscula, tengo que pagar por ello. Puse una reja de hierro en la puerta de mi tiendita y me fue cobrada porque construí sin pedir permiso. ¿Así quiere que vote?, me dijo un tanto cuanto disgustada. Multiplique esto por los millones que quiera, puentes, baches, inseguridad, pobreza, insatisfacción, despilfarro, el noroeste de nuestro estado, olvidado, y un largo etcétera. Existe un auténtico mal humor en el pueblo. No verlo así, entonces, otra vez a brindar con extraños y a llorar por los mismos errores.

Así las cosas.