• Goliat Mata a David

    Si existe una historia larga y tormentosa, marcada por guerras de exterminio, deportaciones y genocidios, es la historia de los pueblos que han habitado la zona llamada Medio Oriente. Larga y dolorosa historia hecha de luchas sin término, incomprensible para nosotros; radicalismos y fanatismos, terrorismo. Muerte y sufrimiento sin cuento. El último episodio de esta tragedia se está desarrollando ahora mismo con encarnizada e inconcebible crueldad en la Franja de Gaza. Parece que Israel no tiene memoria.

    Tal vez, para nosotros la geografía y la historia de esa región nos resulten desconocidas y, más aún, el motivo de una lucha con tales características. Palestina, Franja de Gaza, Cisjordania, Territorios ocupados, Altos del Golán, Siria, Jordania, Israel, Líbano, ¿qué es todo eso para nosotros? Sin embargo, se trata del epicentro de la desestabilización global.

    Raigambres bíblicas. Tal vez, el término Palestina y su gentilicio, palestinos, provenga del nombre bíblico filisteo, Filistea. La transcripción al griego con “ph”, y luego a otros idiomas, no se pronunció como “f”, sino como “p”.

    Esta etnia, integrada por emigrantes vinculados a los Pueblos del Mar se asentó en el territorio conocido como Canaán  aproximadamente en el siglo XII a. C. Formaron una confederación de cinco ciudades (Pentápolis Filistea) entre Jope y Gaza, adoptaron costumbres cananeas y se convirtieron en la potencia dominante de la región durante el siglo X a. C., reemplazando la hegemonía egipcia en la región. Merced a su uso del hierro, dominaron a las poblaciones del interior, entre otras, las tribus hebreas, con las cuales libraron, (hasta hoy) cruentas batallas. Esta enemistad quedó reflejada en la Biblia y transformó el término filisteo en una designación peyorativa.Serán los eternos enemigos de Israel. Con este simple dato se dará cuenta que el pleito viene de lejos. ¿Quiénes son los dueños de esa tierra, y cuáles los dioses vencedores? ¿Los dioses de Canaán o el Dios de Israel? Yahveh guiará por el desierto las tribus rescatadas de Egipto, exterminará los pueblos que habitan la zona y plantará, como se planta una viña, a su pueblo, Israel.

    El clímax de esa lucha épica es el enfrentamiento de David y Goliat, relato universal y de gran factura. El cap. 17 del primer libro de Samuel contiene el relato. Los filisteos y los israelitas han tomado posiciones de combate, separados solo por el valle de La Encina (Ela); pero no hace falta ir a la guerra; resulta mejor una solución en corto. Así, de entre el ejército filisteo (palestino) se adelantó un campeón, un peso pesado, llamado Goliat, y lanza su reto: «¡No hace falta que salgáis formados a luchar! Yo soy el filisteo, (palestino), vosotros los esclavos de Saúl. Elegid a uno que baje hasta mí; si es capaz de pelear conmigo y me vence, seremos esclavos vuestros; pero si yo lo venzo, seréis esclavos nuestros y nos serviréis». Sabemos el resto; el joven David, sin más arma que una honda, salió en nombre de Israel a pelear contra Goliat con  todas las apuestas en contra; el rey Saúl, maniacodepresivo, ni siquiera conocía a David. Tras la pelea, éste volvió con la cabeza de Goliat y se la entregó al rey. ¿De quién eres hijo, muchacho?, le preguntó el rey. De tu servidor Jesé, el de Belén, le contestó David. En estos versitos de la Biblia está resumida, como  horrible fatalidad, la historia del conflictoque llega hasta nuestros días.

    Los especialistas llaman a tales relatos, «relatos de origen», es decir, se trata de relatos creados para explicar una situación actual, a la manera como la doctrina del pecado original trata de explicar la presencia omnímoda del pecado en nuestra vida  y en la historia universal, con sus fatídicas consecuencias. O como el relato del asesinato de Abel perpetrado por su hermano Caín, nos dice que toda guerra es un fratricidio.  En el origen está la explicación que de otra manera resulta imposible.  No son historias en el sentido actual del término,son relatos etiológicos.

    Además, la solución bíblica del conflicto  no estaba tan descaminada. ¿No sería mejor meter en un ring a Putin y Obama? ¿A MahmoudAbbás y Netanyahu? ¿A Hamas y los drones israelíes? Al menos se evitarían los ríos de sangre inocente que corren en crecida; quedarían a salvo escuelas y hospitales, casas habitación, niños, sobre todo ellos, los niños palestinos, hermosos, con el miedo y la interrogación en la pupila oscura; la viejas matronas palestinas que corren aterrorizadas buscando un refugio y no lo hallan y si lo encuentran mueren como ratas ahí, hacinados, en el salón de una escuela o la sala de un hospital.

    Ahora, Goliat está del otro lado. “Goliat, con casi tres metros de altura,  llevaba un casco de bronce en la cabeza, una cota de malla de bronce que pesaba medio quintal, grebas de bronce en las piernas y una jabalina de bronce a la espalda; el asta de su laza era como la percha de un tejedor y su espada pesaba seis kilos”. En el bronce estaba la seguridad de Goliat. El hombre iba armado, pues. Según la Biblia, el armamento es inversamente proporcional a la confianza en Dios, por eso se convierte en idolatría.

    Formación de la Palestina actual. El 16 de mayo de 1916, con la firma de los Acuerdos Sykes-Picot, Francia y Gran Bretaña acordaron que la Palestina otomana se asignase, al final de la guerra, como zona de influencia del Reino Unido. Fue entonces que se sembró la discordia que explica el desastre actual. Entonces se sembraron vientos y ahora se recogen tempestades.

    El 9 de diciembre de 1917, Jerusalén fue tomada por el ejército británico, que ocupaba la totalidad de Palestina. El mandato terminó formalmente en 1947. Durante su mandato, hubo varios disturbios por los palestinos contra la política británica por permitir la  inmigración judía del Reino Unido  y contra la venta de tierras árabes a los inmigrantes judíos: los movimientos de abril de 1920 y mayo de 1921, así como los disturbios de agosto de 1929 desembocarían en la Gran Revuelta árabe de Palestina (1936-1939).

    El famoso  Libro Blanco de 1939 sobre Palestina aprobado por el gobierno británico limitó la inmigración judía a Palestina y perfiló la creación de un Estado gobernado conjuntamente por judíos y palestinos. O sea, puso al perro y al gato en la misma jaula. En respuesta, las organizaciones sionistas paramilitares como el Irgún, y más tarde Lehi, lanzaron campañas de atentados contra las autoridades británicas y los civiles palestinos,(nacía el terrorismo tal como lo conocemos hoy),mientras se organizaba la inmigración ilegal de judíos europeos, huyendo la mayoría de las persecuciones. La peste bubónica y el imperialismo inglés se dan muy parejo. Nomás en EE.UU le salió bien; bueno, a ellos, no a los apaches ni a los búfalos.

    El Estado de Palestina carece de independencia de facto. Su extensión geográfica se identifica generalmente con los Territorios Palestinos, cuyos límites son motivo de disputa con Israel, si bien la Organización de Naciones Unidas reconoce las fronteras de 1967. Entre las principales potencias mundiales, los Estados Unidos no reconocen aún a Palestina como un Estado independiente, pero sí afirman que dicho reconocimiento deberá ser la consecuencia final de las conversaciones de paz que, bajo su patrocinio, vienen sosteniéndose desde hace muchos años con el Estado de Israel. Y todo termina siempre en un ominoso fracaso. Es una historia negra, triste, absurda. Israel tiene derecho a existir, Palestina tiene derecho a existir. ¡Y la Capital de ambos estados es Jerusalén!

    La Franja de Gaza es una estrecha franja de tierra que limita,aleste con Israel, al sureste conEgipto. Junto con Cisjordania forma el Estado de Palestina. Tiene 11 km de frontera con Egipto, en la ciudad de Rafah, (frontera cerrada hoy mismo), y 51 km con Israel; también tiene 40 km de costa. Su superficie es 360 Km2. Para dimensionar el dato sepa que la extensión del municipio de Juárez es de 3561.14 km2..En esta franja se amontonan 1.5 millones de habitantes.

    Pues bien, sobre este mínimo fragmento de tierra se ha lanzado el ejército mejor armado y equipado del planeta: drones, cazas F16, tanques de última generación, en fin, la maquinaria de guerra más moderna y mortífera, made in USA; hombres súper equipados y adiestrados para la peor guerra imaginable. Las escenas que llegan en forma directa son de una crueldad inaudita. Mes terrible, crímenes de lesa humanidad. No hace falta describir  las escenas de crueldad. Ahí están. Y serán también, un archivo histórico.

    Las razones. En CNN escuché una entrevista en vivo y en directo con Netanyahu y a un miembro del gobierno de MahmoudAbbás. Me sorprendió que Netanyahu hablara el inglés mejor que la entrevistadora; explicó el porqué de la guerra y esgrimió la razón fundamental: protección y seguridad del pueblo israelí. A la pregunta expresa sobre el bombardeo a zonas habitacionales, escuelas y hospitales, dijo, (cosa creíble), que desde ahí la guerrilla de Hamás disparaba sus cohetes contra Israel. Denunció, igualmente, la existencia de los túneles que atraviesan la frontera y esconden armamento; de esta manera la guerrilla de Hamás puede penetrar a territorio israelí  y consumar atentados.  Por lo tanto, la guerra ha tenido que desembocar en la ocupación territorial para destruir dichos túneles y el potencial bélico que Hamás esconde.

    El miembro del gobierno palestino refutó parte de lo dicho por Netanyahu denunciando el exceso del uso de la fuerza, la muerte de los inocentes y el genocidio que se está llevando a cabo en la Franja de Gaza ante la indiferencia internacional. Tímida ha sido la condena internacional a Israel, hecha sin dejar de venderle armamento. ¿Tendrá solución este problema? Sí; pero, paradójicamente, es muy difícil y muy fácil  la vez.

    He hecho alusión a las raíces bíblicas, al odio ancestral, no pocas veces atizado por la ambición colonialista de occidente, que existe entre estos viejos pueblos. La única solución posible es, también, bíblica. Pablo vivió en carne propia, sintió con inmenso dolor de ciudadano esa situación; existe un texto que se encuentra en la Carta a los Efesios, (2,14-18) donde propone la única solución posible ante los odios nacionalistas, los odios que arraigan en la carne y en la sangre, y se decantan en la religión, en la política y en la sed de dinero. Si ha existido una religión excluyente, porque se apoya en la carne y en la sangre, es el judaísmo. (Lea los cpas. 9-11 de la Carta a los romanos).

    El texto al que aludo suelen titularlo los estudiosos de la siguiente manera: «una humanidad unida y reconciliada en Cristo». Dice Pablo que la única posibilidad que tienen esos pueblos, y toda la humanidad, si han de vivir en paz, si han de gozar de la paz, es Cristo. No se trata de simples tratados, acuerdos, equilibrios armamentistas, políticos o económicos o intimidaciones mutuas, sino de una solución fundamental: «la creación de una humanidad nueva en Cristo». Hasta donde sé, ninguno de los papas que han visitado esa zona, han usado este texto. Veamos el texto completo: “Ahora, gracias a Cristo Jesus, ustedes los que antes estaban lejos están cerca por la sangre de Cristo, «porque él es nuestra paz»: él, ha hecho de los dos pueblos uno solo derribando el muro que los dividía, el odio, y aboliendo con su propia vida las minucias de una ley religiosa. Así, con los dos pueblos, creó en sí mismo una humanidad nueva, estableciendo la paz, y a los dos, hechos un solo cuerpo, los reconcilió con Dios por medio de la cruz, matando en sí mismo el odio que los dividía”. Le sugiero que lea y relea este texto; deje que el texto responda a sus preguntas, ilumine la situación de Medio Oriente, pero también, la Primavera árabe, los infiernos de Irak, de Libia, de Ucrania; también nuestro corazón, también mi familia; todos los infiernos del mundo que hunden sus raíces en el odio. Entonces, comprenderemos que la solución a tales conflictos es, paradójicamente fácil y tremendamente difícil.

    Fácil porque la oferta está hecha: aceptar la propuesta de Cristo, ser nueva humanidad en él, en quien han quedado abolidas todas las discriminaciones y todas las diferencias, una nueva humanidad que se asienta en la fe, en el amor, en la esperanza, en la fuerza de Cristo que ha vencido el odio del mundo con su muerte en la cruz. Pero difícil, porque no creemos en él. En el caso que nos ocupa, sabemos que ni palestinos, ni árabes, ni judíos han creído en él. El camino que queda es la destrucción mutua.

    En el templo de Jerusalén existía un “muro” que separaba el espacio reservado a los paganos, es decir, a los no judíos, del espacio reservado a los judíos. Era conocido en la estructura del templo como «el muro de la separación». Nada nuevo bajo el sol. Por ello, según Marcos, al expirar Cristo en la cruz, el velo que cubría el Lugar Santísimo, símbolo de la religión judía y de su exclusivismo, “se rasgó por la mitad”.  Había llegado a su fin. ¿Terminará algún día la lucha entre David y Goliat? La Mezquita de Alaksa está construida sobre las ruinas del Templo.

    NB. Insisto: no es conveniente cerrar el área dela  plaza de la mexicanidad, hasta por razones de seguridad. No es lugar para una feria. Es un estupendo lugar para eventos puntuales como el Festival Internacional Chihuahua, por ejemplo.

One Responseso far.

  1. Fehr dice:

    Muy buen articulo…desgraciadamente en esta etapa del conflicto las fuerzas “liberales” “progresistas” están aprovechando para hacer ver lo “malo” que es la cultura judía y de paso la judeo- cristiana principalmente obvio la Iglesia Católica( representación según ellos, de lo retrógrada), ahí el problema. Este conflicto seguirá hasta que Nuestro Señor Jesucristo venga en gloria a reinar por los siglos de los siglos.