La idea de que los judíos son el pueblo elegido por Dios no se entiende como lo hacen los musulmanes. Estos últimos buscan imponer una religión de Estado por todas partes, a través de la dominación, la destrucción de las culturas y, muchas veces, con la violencia. Cuando decimos que Israel fue ‘el pueblo elegido’, nos referimos a que Dios escogió a este pueblo para revelarse a los hombres dándoles a Cristo. A partir de la venida del Hijo de Dios a la tierra, el lugar de culto dejó de ser el Templo de Jerusalén para ser la persona de Cristo. Cristo a nadie se impone. Pero ahí donde es predicado y seguido libremente, la cultura es respetada, promovida y llamada a desplegar todo su potencial. Israel fue, pues, el pueblo elegido porque nos dio a Cristo Jesús, la mayor bendición que la humanidad ha tenido.