Levantó revuelo la ‘misa negra’ que iba a celebrarse en la Universidad de Harvard y que, finalmente, fue realizada en otro lugar. ¿Qué pensar de todo ello? ¡Pobre gente la que forma parte del satanismo!, y aquí se incluyen los adoradores de la santa muerte. Ellos creen que Satanás o la muerte son entidades divinas, pero no es así. Son sólo criaturas y parodias de lo divino. Decía el cardenal Ratzinger que son “poderes, pero poderes en decadencia, simples ironías contra Dios”. Quienes creen que con Satanás o con la ‘santa muerte’ dominarán el mundo, en realidad entran en un proceso de autodestrucción. Satanistas y adoradores de la muerte se convierten en esclavos de sectas que destruyen la personalidad de sus miembros, y esclavos del mundo demoníaco, el cual los persigue para atormentarlos con diversas vejaciones hasta llegar, quizá, a la posesión diabólica.